Extraigo este párrafo de la nota de "Bajan costos en los trasplantes de células madre en México"
Está tan simple !!! y sin embargo siguen muchos personas,pacientes, ex-pacientes y familiares hablando de operaciones, transplantes como si fuera de la complejidad de un transplante de hígado con una cirugía de alta complejidad, si bien el método es de alta complejidad para el paciente y donante es más simple!!!.. gente es casi como donar sangre e igual que donar plaquetas!!!!! También Es dar vida en vida... claudio
CÉLULAS MADRES
“Las células madre son aquellas células que son capaces de producir sangre y algunos otros tejidos”, explicó la investigadora.
“El trasplante de médula ósea consiste en destruir las células madre que están dentro de la médula del hueso de un paciente, para intercambiarlo por una médula ósea nueva, ya sea del mismo paciente (trasplante autólogo) o de otra persona (trasplante alogénico)”.
Lo anterior se realiza extrayendo las células madre del donante de diferentes fuentes, como de la médula ósea, que se encuentra en los huesos de la cadera en los adultos, o de la sangre periférica después de recibir medicamento para movilizarlas a este sitio desde dentro de la médula ósea del hueso.
Como técnica, el trasplante de médula ósea se parece mucho a una transfusión sanguínea, sin embargo, como tratamiento, es un evento muy complejo, tan complejo como los transplantes de órganos sólidos, de acuerdo a lo comentado por Cantú Rodríguez.
“Las células madre son células sueltas que están en dilución y se ven como sangre; es por eso que un trasplante de médula ósea se parece más a una transfusión, que a un evento quirúrgico.
“Uno toma las células madre por diferentes vías, a través de las venas o haciendo infusión que llegue directo al espacio óseo (hueso).
Posteriormente, estas células se purifican y se infunden al receptor del trasplante a través de un catéter”, explicó.
Las células madre tienen la capacidad de encontrar su lugar en el cuerpo del receptor, solas se ubican en el sitio que les corresponde.
No hay necesidad de que los médicos las dirijan, ya que existen sustancias y factores en el cuerpo que las llaman a ocupar su espacio, y a crecer.